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Marruecos sigue siendo un aliado de confianza y un socio sólido y estratégico.

Rafael Esparza
Rafael Esparza
Rafael Esparza Machín, profesor universitario, experto en cuestiones del Magreb y presidente de la Asociación de Amistad Canario-marroqui (ACAMA) en la sede de la ONU de Nueva York.
Los gobiernos de mi país, España y de mi comunidad autónoma, Canarias han comprendido que Marruecos sigue siendo un aliado de confianza y un socio sólido y estratégico.

Marruecos un país con una historia milenaria sufrió una colonización franco-española que acabó mutilando su territorio de una forma drástica.

Conscientes de esta realidad ambos gobiernos han contribuido a reparar la injusticia cometida al respaldar la soberanía marroquí apoyando el plan de autonomía como única vía política para resolver esta disputa.

La Unión Europea ha  respaldado recientemente este plan de autonomía. De hecho, varios países europeos han decidido ampliar su cobertura política, diplomática, económica y cultural a las provincias del sur de Marruecos, promoviendo la inversión en el Sáhara con el fin de participar en un nuevo modelo de desarrollo que cuenta con un presupuesto superior a 10.000 millones de dólares.

El país anfitrión de los campamentos de Tinduf ya no puede eludir sus responsabilidades. El Consejo de Seguridad de la ONU le considera parte fundamental y responsable en la búsqueda de una solución política al conflicto, basada exclusivamente en el plan de autonomía bajo soberanía marroquí, tal como señala la histórica resolución 2797.

Asimismo, las afirmaciones infundadas para desvincularse del proceso carecen de peso político dado que la mayor parte de los estados miembros de la ONU apoyan de forma decidida el plan de autonomía y la marroquinidad del Sáhara.

Los pocos países que aún reconocen al frente polisario están retirando formalmente este reconocimiento, para sumarse al consenso internacional que respalda la integridad territorial del reino de Marruecos. Entre las naciones que se han incorporado recientemente a este amplio respaldo global figuran: Peru, Panama, Bolivia, Colombia, Ecuador, Chile, Ghana, Mali, Kenya, Zambia, Guinea Bisau, Malawi, Siria, Grecia, Serbia, Armenia, entre otros.

La Resolución 2797 representa una oportunidad histórica para que el país que acoge los campamentos de Tinduf proceda a su desmantelamiento definitivo y ponga fin a todo apoyo financiero, militar y diplomático al polisario, cuya deriva actual lo está aproximando a las organizaciones terroristas que operan en el Sahel. Prueba de ello es que el fundador y primer emir del Estado Islámico en el gran Sáhara y el Sahel Lehbib Ould Said Ould Jumani, alias Adnan Abu Walid Al-Saharaui, así como su hijo, el actual emir conocido por Abu Al Bara al Saharaui pertenecieron a la nomenclatura del polisario y se formaron tanto en dichos campamentos como en el estado anfitrión de los mismos.

Ya es hora de que la Comisión sobre el Sáhara de la ONU  y toda la Comunidad Internacional ejerzan una presión efectiva sobre Argelia, para que se siente a negociar con Marruecos y acuerden las modalidades de aplicación del plan de autonomía, con el fin de zanjar, de una vez por todas, este diferendo. Abriendo así un nuevo capítulo en beneficio de una población que vive desprovista de documentación y casi sin esperanzas en un futuro digno, y de manera fundamental es que esta nueva negociación permitirá el relanzamiento de un Magreb Arabe Unido que represente la verdadera prosperidad para los pueblos del norte de África.

Rafael Esparza Machín, profesor universitario, experto en cuestiones del Magreb y presidente de la Asociación de Amistad Canario-marroqui (ACAMA) en la sede de la ONU de Nueva York.

Rafael Esparza
Rafael Esparza Machín, profesor universitario, experto en cuestiones del Magreb y presidente de la Asociación de Amistad Canario-marroqui (ACAMA) en la sede de la ONU de Nueva York.
Los gobiernos de mi país, España y de mi comunidad autónoma, Canarias han comprendido que Marruecos sigue siendo un aliado de confianza y un socio sólido y estratégico.

Marruecos un país con una historia milenaria sufrió una colonización franco-española que acabó mutilando su territorio de una forma drástica.

Conscientes de esta realidad ambos gobiernos han contribuido a reparar la injusticia cometida al respaldar la soberanía marroquí apoyando el plan de autonomía como única vía política para resolver esta disputa.

La Unión Europea ha  respaldado recientemente este plan de autonomía. De hecho, varios países europeos han decidido ampliar su cobertura política, diplomática, económica y cultural a las provincias del sur de Marruecos, promoviendo la inversión en el Sáhara con el fin de participar en un nuevo modelo de desarrollo que cuenta con un presupuesto superior a 10.000 millones de dólares.

El país anfitrión de los campamentos de Tinduf ya no puede eludir sus responsabilidades. El Consejo de Seguridad de la ONU le considera parte fundamental y responsable en la búsqueda de una solución política al conflicto, basada exclusivamente en el plan de autonomía bajo soberanía marroquí, tal como señala la histórica resolución 2797.

Asimismo, las afirmaciones infundadas para desvincularse del proceso carecen de peso político dado que la mayor parte de los estados miembros de la ONU apoyan de forma decidida el plan de autonomía y la marroquinidad del Sáhara.

Los pocos países que aún reconocen al frente polisario están retirando formalmente este reconocimiento, para sumarse al consenso internacional que respalda la integridad territorial del reino de Marruecos. Entre las naciones que se han incorporado recientemente a este amplio respaldo global figuran: Peru, Panama, Bolivia, Colombia, Ecuador, Chile, Ghana, Mali, Kenya, Zambia, Guinea Bisau, Malawi, Siria, Grecia, Serbia, Armenia, entre otros.

La Resolución 2797 representa una oportunidad histórica para que el país que acoge los campamentos de Tinduf proceda a su desmantelamiento definitivo y ponga fin a todo apoyo financiero, militar y diplomático al polisario, cuya deriva actual lo está aproximando a las organizaciones terroristas que operan en el Sahel. Prueba de ello es que el fundador y primer emir del Estado Islámico en el gran Sáhara y el Sahel Lehbib Ould Said Ould Jumani, alias Adnan Abu Walid Al-Saharaui, así como su hijo, el actual emir conocido por Abu Al Bara al Saharaui pertenecieron a la nomenclatura del polisario y se formaron tanto en dichos campamentos como en el estado anfitrión de los mismos.

Ya es hora de que la Comisión sobre el Sáhara de la ONU  y toda la Comunidad Internacional ejerzan una presión efectiva sobre Argelia, para que se siente a negociar con Marruecos y acuerden las modalidades de aplicación del plan de autonomía, con el fin de zanjar, de una vez por todas, este diferendo. Abriendo así un nuevo capítulo en beneficio de una población que vive desprovista de documentación y casi sin esperanzas en un futuro digno, y de manera fundamental es que esta nueva negociación permitirá el relanzamiento de un Magreb Arabe Unido que represente la verdadera prosperidad para los pueblos del norte de África.

Rafael Esparza Machín, profesor universitario, experto en cuestiones del Magreb y presidente de la Asociación de Amistad Canario-marroqui (ACAMA) en la sede de la ONU de Nueva York.

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